BOLETÍN TPA JUNIO

Vencimiento del Reporte Local
PERÚ

La obligación del contribuyente de valorar todas las operaciones llevadas a cabo con entidades o personas vinculadas a valor de mercado se reflejan en las obligaciones formales. Toda estrategia empresarial es muy particular en cada empresa y/o grupo empresarial, por ello la importancia del contenido técnico y experto que sustente todas las operaciones vinculadas.

Hoy por hoy los precios de transferencia representan el tema fiscal de mayor incidencia en las empresas, en concordancia a los comportamientos para con sus filiales y sucursales. Por ello, la OCDE, ONU, UE, entre otros siguen trabajando en los servicios intragrupo (como el Test de Beneficio), intangibles, valoración, y sobre todo en los nuevos retos de la economia digital, tanto desde la perspectiva del contribuyente como desde la administración tributaria.

En lo que refiere estrictamente al Reporte Local, menciono unos puntos en los que suelen confundir o simplemente no están claros para el desarrollo del informe:

¿Es a valor razonable o a valor de mercado?
¿es refacturación o reembolso?
¿es préstamo o línea de crédito?
¿es considerado servicio intragrupo?
¿si no supera el test de beneficio, se considera servicio intragrupo?
¿es servicio de alto valor o es servicio de bajo valor añadido?
¿El intangible genera valor como para calcular royalties?
¿En una operación comercio exterior prima lineamientos OCDE o Lineamientos OMC?
¿valoración en base a flujo de caja descontado o en base a la metodología transaccional de precios de transferencia?
¿prima la aplicación del método directo o método indirecto?

Seguiré recomendando que siempre, en toda operación, el informe de precios de transferencia debe de tener la fortaleza para no mostrar debilidades o riesgos de las operaciones analizadas, menos en sus presentaciones formales. Siempre es buen momento para alinear ciertas operaciones catalogadas como “riesgosas”.


Consideraciones importantes en una
VALORIZACIÓN

En escenarios de volatilidad o con circunstancias económicas un tanto inciertas, las empresas y grupos empresariales buscan alternativas tanto de venta o de reestructuración que les permitan afrontar los nuevos retos y mantenerse competitivos en el mercado.

En ese escenario, es vital que las empresas conozcan el valor de su patrimonio para que puedan encontrar el financista adecuado o desempeñar las negociaciones de manera óptima frente a los posibles compradores.

En vista de esa necesidad, es necesario que se tomen en cuenta ciertos aspectos para que la valorización se realice de la mejor manera y se consideren los aspectos más relevantes de la empresa.

Uno de los aspectos relevantes en una valorización es la proyección y estimación de los ingresos. Empresas con varias líneas de negocio deben tratarse con especial atención dado que cada línea cuenta con sus propias características, distintas tasas de crecimiento o márgenes de rentabilidad, así también diferentes riesgos, los cuales hacen que las proyecciones y tasa de descuento sean especialmente diferentes e importantes.

En la misma línea se encuentra el entendimiento del negocio por arte de los consultores o analistas. Conocer el propósito de la valorización, el mercado en el que se encuentra, la competencia o los productos y precios que ofrece la empresa, son esenciales para determinar la creación de valor por parte de la compañía y los beneficios futuros que puede ofrecer.

Por otro lado, los supuestos que se toman deben ser adecuadamente analizados. Por ejemplo, el número de años de proyección debe tomar en cuenta el ciclo del negocio, en el corto y largo plazo. Los supuestos en cuanto a tasas de crecimiento también son muy importantes, dado que no podemos basarnos solo en las proyecciones que tiene la empresa, las cuales pueden ser demasiado optimistas, sino debemos plantear proyecciones más acordes al mercado, que consideren aspectos relativos a su volatilidad y vulnerabilidad.

Por último, la tasa de descuento. Los flujos proyectados son ingresos que la empresa recibirá en el futuro; en ese sentido, para traer a valor presente esos ingresos deben considerarse metodologías financieras válidas y con la mayor precisión, que consideren no solo aspectos técnicos, sino también económicos, de mercado y aplicados al país donde la empresa desarrolla sus negocios.

En conclusión, considerar estos aspectos nos permitirán obtener una mejor visión de nuestro negocio y la generación de escenarios para un mejor análisis de sensibilidad y números realistas en cuanto a la valorización y mayor robustez frente a una negociación.


Los intereses por préstamos destinados al PAGO DE TRIBUTOS

La administración tributaria ha sido muy enfática al reconocer al principio de causalidad como un requisito indispensable para poder considerar a un gasto como deducible, tal apreciación se materializa en el artículo 37° de la Ley del Impuesto a la renta que consagra mencionado principio, por el cual todos los gastos necesarios para la generación y mantenimiento de la fuente de rentas de tercera categoría gravadas con el impuesto son deducibles de la renta bruta.

De lo mencionado es que se cuestiona la deductibilidad de los gastos por intereses y comisiones pagados por una empresa domiciliada en el Perú por la obtención de préstamos destinados al pago de tributos, multas e intereses moratorios relacionados a un procedimiento de fiscalización o de una declaración rectificatoria.

Al respecto, debemos partir de los conceptos iniciales de generación y/o mantenimiento de la fuente, para lo cual se cita al Tribunal Fiscal en la Resolución N.º 753-3-99, que evalúa la causalidad del gasto, y establece que será necesario analizar la proporcionalidad y razonabilidad de la deducción así como el “modus operandi” del contribuyente, es decir reconocer la existencia de una relación lógica entre el gasto a deducir y los objetivos del negocio.

Otro punto a analizar, corresponde a la relación causal de los gastos por intereses y comisiones pagados por la obtención de préstamos destinados al pago de tributo y/o multas, por lo que resulta pertinente citar a la Resolución N.º 04090-8-2015, en la que el Tribunal Fiscal sostiene que “todos los pagos vinculados con la obtención de los financiamientos califican como un único concepto de gastos de intereses, aun cuando se devenguen en momentos diferentes, pues se entiende que tienen un origen común, que es la obtención de dichos créditos”. Ahora bien al reconocer a los gastos por intereses se debe tener en cuenta que éstos deben cumplir con los criterios de razonabilidad, proporcionalidad según el modus operandi de la empresa; así también deben acreditarse no solo con la anotación de los registros contables, sino también con información sustentatoria y por último que los préstamos sean destinados al mantenimiento de la fuente.

En congruencia con este criterio se cita al Informe N.º 032-2007-SUNAT/2B0000, que concluye que toda contraprestación por la utilización de cierta suma de dinero constituye intereses y, por lo tanto, su deducibilidad debe ceñirse a lo dispuesto en el inciso a) del artículo 37 de la LIR, para efecto de la determinación de la renta neta de tercera categoría, con prescindencia de su forma de cálculo o su denominación.

En conclusión los gastos por intereses por préstamos destinados al pago de tributo y/o multas relacionados a un procedimiento de fiscalización o de una declaración rectificatoria cumplen con la relación de causalidad en la generación de la renta y deberán ceñirse a las disposiciones del segundo párrafo del inciso a) del artículo 37 de la LIR, a efectos de poder ser deducibles.


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