Un informe del FMI cuestiona el control de precios y da una señal sobre la renta inesperada

El FMI analiza los subsidios a los alimentos y combustibles y argumenta que los países pueden ampliar el margen para asistir a los sectores de menores ingresos, pero reconoce que algunos tienen límites fiscales. ¿Qué hacer con los controles de precios y transferencias?.

Un nuevo informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) advierte por los precios récord de alimentos y energía y el impacto en la población, en particular de los sectores vulnerables con los mismos argumentos del Gobierno a la hora de presentar el proyecto de renta inesperada. Por otra parte, y aunque el análisis es global también reclama una reconfiguración de los subsidios.

PRECIOS Y SUBSIDIOS
“Limitar el traspaso de precios no siempre es el mejor enfoque”, remarca una vez más el FMI. Los Gobiernos “deberían permitir que los altos precios globales se trasladen al mercado interno, economía al mismo tiempo que protege a los hogares vulnerables afectados por los aumentos”

Para el FMI, eso es menos costoso que mantener los precios artificialmente bajos para todos, independientemente de su habilidad para pagar.

El informe a cargo de David Amaglobeli, Emine Hanedar, Gee Hee Hong y Céline Thévenot aclara que “todo depende de las circunstancias de cada país, como la fuerza de la sociedad, la red de seguridad social, el nivel de subsidios existentes para alimentos y combustibles, y la disponibilidad de espacio fiscal”.

LA RENTA INESPERADA
La invasión de Rusia a Ucrania siguió a las fuertes ganancias del año pasado en los mercados de productos básicos, lo que llevó los precios de los alimentos a un récord y el gas natural a máximos históricos.

“Los precios del trigo, un alimento básico en el que Rusia y Ucrania juntos representan alrededor de una cuarta parte de las exportaciones mundiales, han subido un 54% respecto al año anterior”, justifica el FMI en línea con los argumentos del Gobierno al presentar el proyecto de renta inesperada. “Los países enfrentan altos costos e incertidumbre sobre los suministros”.

“Las políticas gubernamentales para mitigar el impacto social del aumento de los precios deben tener en cuenta estas diferencias y garantizar que los pobres no sientan la carga de manera desproporcionada”, remarcan e incluyen también a los combustibles.

En ese sentido, los países en desarrollo podrían tener menos espacio fiscal para reaccionar o más dificultades para ampliar rápidamente sus redes de seguridad social.

LA RECETA DEL FMI CONTRA LA CRISIS
Las señales de precios son cruciales para permitir que la oferta y la demanda se ajusten e inducir una respuesta de la demanda, en la que los precios altos animen a las personas a ser más eficientes energéticamente, sostienen los analistas del FMI. “Los precios subsidiados fomentan un mayor consumo, ejerciendo más presiones sobre los precios de la energía. Al mismo tiempo, los países deben proporcionar transferencias temporales y específicas a los hogares más vulnerables”, remarcan.

Fuente: cronista.com

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